De regreso, cuando un cálido dia de verano llega a su fín; la luz rasante ilumina las branizas más altas. Impagables momentos en los que el paisaje se alarga y esconde sus secretos.
En esta imagen se pueden ver varios ingredientes clásicos en el paisaje pasiego; la cabaña, el cercado de piedra y un fresno dando sombra al conjunto. También se unió esta vez (como tantas otras), la niebla.
Que se puede decir del Valle del Miera. Simplemente abrumador. Sin duda alguna, el más abrupto de los Valles Pasiegos. En esta ocasión, en un lluvioso dia de otoño. Arriba asoman yá las primeras nieves.
Siempre me ha fascinado el macizo de Las Enguinzas. En su base se encuentra este conjunto de cabañas con sus respectivos prados. La conjunción de las calizas con la cubierta vegetal es aquí magnifica. Sin duda, un paraje para conocer con calma.
Portilla es un pequeño barrio perteneciente a La Vega de Pas. Si uno se adentra un poco en el pronto aparecen rincones como este. Todo en perfecta armonía. Los primeros rayos dan vida a un rincón que parece anclado en el pasado. Aún quedaban restos de la bruma matinal.